miércoles, 22 de febrero de 2012

III TERTULIA LITERARIA: "El camino", Miguel Delibes.


Entre las variadas crónicas campestres que nos ofertó el gran novelista Miguel Delibes destaca "El Camino" (1950), un relato centrado en el personaje de Daniel “El Mochuelo”, niño de once años que antes de trasladarse a estudiar en la gran ciudad rememora sus vivencias en su amado pueblo junto a compañeros como Roque "El Moñigo" o Germán "El Tiñoso". 
   
   Con narración omnisciente en tercera persona esta meritoria novela de posguerra, de enfoque realista y costumbrista, contiene un estupendo retrato psicológico de personajes, en especial los infantiles, y un tono evocativo y nostálgico sobre los orígenes y la vida rural con temas como la memoria y la amistad manifestados con una prosa desenvuelta y exquisita.
Un fenomenal libro de un autor excelente, clave en la novelística española de la época de la posguerra.

    Como en las lecturas anteriores, recomendamos al leer el libro: 

A) Resumen del libro. 
B) Descripciones de los personajes importantes.
C) Temas o ideas que se plantean en él.
D) Lengua: palabras cultas o vulgares, expresiones, puntuación, testimonios de personalidades, etc.
E) Sacar pasajes, citas del texto que nos llame la atención para comentarlas.
F) Reflexión personal de la obra.

 
   Esta tertulia literaria se llevará a cabo el martes 6 de marzo a las 17:00 horas en la biblioteca "Bibliovaldés". 

     
    Miguel Delibes Setién. (Valladolid, 17 de octubre de 1920 - Valladolid, 12 de marzo de 2010). Novelista español. Doctor en Derecho y catedrático de Historia del Comercio; periodista y, durante años, director del diario El Norte de Castilla.
    Su sostenida labor como novelista se inicia dentro de una concepción tradicional con La sombra del ciprés es alargada, que obtiene el Premio Nadal en 1948.
    Publica posteriormente Aún es de día (1949), El camino (1950), Mi idolatrado hijo Sisí (1953), La hoja roja (1959) y Las ratas (1962), entre otras obras. En 1966 publica Cinco horas con Mario y en 1975 Las guerras de nuestros antepasados; ambas son adaptadas al teatro en 1979 y 1990, respectivamente. Los santos inocentes ve la luz en 1981 (y es posteriormente llevada al cine por Mario Camus); más adelante publica Señora de rojo sobre fondo gris (1991) y Coto de caza (1992), entre otras.
Su producción revela una clara fidelidad a su entorno, a Valladolid y al campo castellano, y entraña la observación directa de tipos y situaciones desde la óptica de un católico liberal. La visión crítica -que aumenta progresivamente a medida que avanza su carrera- alude sobre todo a los excesos y violencias de la vida urbana.
    Entre los motivos de su obra destaca la perspectiva irónica frente a la pequeña burguesía, la denuncia de las injusticias sociales, la rememoración de la infancia (por ejemplo en El príncipe destronado, de 1973) y la representación de los hábitos y el habla propia del mundo rural, muchos de cuyos términos y expresiones recupera para la literatura.
Delibes es también autor de los cuentos de La mortaja (1970), de la novela corta El tesoro (1985) y de textos autobiográficos como Un año de mi vida (1972). En 1998 publica El hereje, una de sus obras más importantes de los últimos tiempos.
Considerado uno de los principales referentes de la literatura en lengua española, obtiene a lo largo de su carrera las más destacadas distinciones del ámbito literario: el Premio Nadal (1948), el Premio de la Crítica (1953), el Príncipe de Asturias (1982), el Premio Nacional de las Letras Españolas (1991) y el Premio Miguel de Cervantes (1993), entre otros.











martes, 21 de febrero de 2012

NOVEDADES EN LA BIBLIOTECA "BIBLIOVALDÉS"







*      La saga de Federico Moccia: A tres metros sobre el cielo, Perdona si te llamo amor, Tengo ganas de ti, Carolina se enamora, Perdona pero quiero casarme contigo, Federico Moccia (1 ejemplar de cada). Editorial Planeta.
*      El camino, Miguel Delibes (4 ejemplares). Editorial Destino.
*      Historia de una maestra, Josefina Aldecoa (3 ejemplares). Editorial Alfaguara.
*      La manzana de Marco Polo, Manuel López Gallego (4 ejemplares). Editorial Everest.
*      Maldita adolescencia, Menéndez Ponte (4 ejemplares). Editorial SM.
*      Campos de fresa, Jordi Sierra i Fabra (4 ejemplares). Editorial SM.
*      Rebelde, Susan Hinton (4 ejemplares). Editorial Santillana.
*      Trilogía de Laura Gallego: Memorias de Idhún, Laura Gallego (1 ejemplar de cada). Editorial SM.
*       La saga de Crónicas de la Torre: La maldición del maestro, La llamada de los muertos, Donde los árboles cantan, Alas negras y Alas de fuego, Laura Gallego (1 ejemplar de cada). Editorial SM.
*      Trilogía: La guerra de las brujas (El clan de la loba, El desierto de hielo y La maldición de Odi), Maite Carranza (1 ejemplar de cada). Editorial Edebé. 

     Pásate por la biblioteca y si quieres leer alguno ponte en contacto con Emérita, María José Donaire o Valero. Date prisa que se acaban…

CURIOSIDADES: LOS LIBROS MÁS VENDIDOS DE LA HISTORIA


   Para conocer el significado y repercusión de un best-seller es imprescindible hacer un repaso a la lista de libros más vendidos de la historia.
  
  En el primer puesto con más de 200 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo se encuentra ’Historia de dos ciudades’ de Charles Dickens. El primer autor en español es Gabriel García Márquez que  se encuentra en el puesto 29º, mientras que Carlos Ruíz Zafón ocupa la 52ª posición.

 Estos son los libros más vendidos de la historia:

1. Historia de dos ciudades, de Charles Dickens. Más de 200 millones
2. El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien. 150 millones
3. El Hobbit, de J. R. R. Tolkien. Más de 100 millones
4. Sueño en el pabellón rojo, de Cao Xueqi. Más de 100 millones
5. Diez negritos, de Agatha Christie 100 millones

6. El león, la bruja y el armario, de C. S. Lewis. 85 millones
7. Ella, de Henry Rider Haggard. 83 millones
8. El principito, de Antoine de Saint-Exupéry. 80 millones
9. El código Da Vinci, de Dan Brown. 80 millones
10. El guardián entre el centeno, de J.D.Salinger. 65 millones
11. El alquimista, de Paulo Coelho. 65 millones
12. Heidi, de Johanna Spyri. 50 millones
13. Ana de las Tejas Verdes, de Lucy Maud Montgomery. 50 millones
14. Belleza Negra, de Anna Sewell. 50 millones
15. El nombre de la rosa, de Umberto Eco. 50 millones
16. El informe Hite, de Shere Hite. 48 millones
17. El cuento de Perico, de Beatrix Potter. 45 millones
18. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, de J.K. Rowlling. 44 millones
19. Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach. 40 millones
20. Ángeles y demonios, de Dan Brown . 39 millones
21. Guerra y paz, de León Tolstói. 36 millones
22. Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi. 35 millones
23. Usted puede sanar su vida, de Louise Hay. 35 millones
24. Kane y Abel, de Jeffrey Archer. 34 millones
25. Diario de Ana Frank, de Ana Frank. 30 millones
26. Matar a un ruiseñor, de Harper Lee. 30 millones
27. El valle de las muñecas, de Jaqueline Susann30 millones
28. Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell. 30 millones
29. Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. 30 millones
30. El pájaro espino, de Colleen McCullough. 30 millones
31. Piense y hágase rico, de Napoleón Hill. 30 millones
32. Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson. 30 millones
33. La oruguita glotona, de Eric Carle. 30 millones
34. ¿Quién se ha llevado mi queso?, de Spencer Johnson. 26 millones
35. El viento en los sauces, de Kenneth Grahame . 25 millones
36. 1984, de George Orwell. 25 millones
37. Las Nueve Revelaciones, de James Redfield. 23 millones
38. El Padrino, de Mario Puzo. 21 millones
39. Love Story, de Erich Segal. 21 millones
40. Tótem Lobo, de Jiang Rong. 20 millones
41. Tiburón, de Peter Benchley. 20 millones
42. El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder.20 millones
43. La habitación de las mujeres, de Marilyn French. 20 millones
44. Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak. 19 millones
45. El secreto, de Rhonda Byrne. 19 millones
46. Miedo a volar, de Erica Jong. 18 millones
47. Shogun, de James Clavell. 15 millones
48. Los pilares de la Tierra, de Ken Follett. 15 millones
49. Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie. 15 millones
50. El perfume, de Patrick Süskind. 15 millones
51. El hombre que susurraba a los caballos, de Nicholas Evan. 15 millones
52. La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón. 15 millones
53. La cabaña, de William P. Young. 15 millones
54. Guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams. 14 millones
55. Martes con mi viejo profesor, de Mitch Albom. 14 millones
56. Donde el corazón te lleve, de Susanna Tamaro. 14 millones
57. Rebeldes, de Susan E. Hinton. 13 millones
58. Charlie y la fábrica de chocolate, de Roald Dahl. 13 millones
59. Tokio blues, de Haruki Murakami. 12 millones
60. Peyton Place, de Grace Metalious. 12 millones
61. Dune, de Frank Herbert. 12 millones
62. La peste, de Albert Camus. 12 millones
63. Indigno de ser humano, de Osamu Dazay. 12 millones
64. El mono desnudo, de Desmond Morris. 12 millones
65. Los puentes de Madison, de Robert James Waller. 12 millones
66. Todo se desmorona, de Chinua Achebe. 11 millones
67. El profeta, de Khalil Gibran. 11 millones
68. El exorcista, de William Peter Blatty. 11 millones
69. Trampa-22, de Joseph Heller. 10 millones
70. La isla de las tormentas, de Ken Follett. 10 millones
71. Desde mi cielo, de Alice Sebold. 10 millones
72. Cisnes salvajes, de Jung Chang. 10 millones
73. Santa Evita, de Tomás Eloy Martínez. 10 millones
74. La noche, de Elie Wiesel. 10 millones
75. Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini. 10 millones


** La lista no refleja libros religiosos, políticos, cómics, ni libros técnicos y de formación. Están únicamente los libros de ficción y no ficción.
Valencia, 21 de feb. (D.S. / Quelibroleo)

lunes, 20 de febrero de 2012

MAGISTER DIXIT: Por qué cada vez leo menos literatura, Juan Pedro Viñuela.


      Ayer, en el campo, durante la sobremesa, entre sol y sombra salió el tema de los libros. Es decir de los libros que cada uno estaba leyendo, de los que últimamente había leído y lo que les habían parecido. Por su puesto, todos ellos de literatura, contemporáneos fundamentalmente y buena literatura, dentro de lo que cabe, alguna muy buena. El caso es que yo permanecí callado. En realidad, porque no tenía nada qué decir por una razón muy sencilla, no había leído esos libros, algunos de ellos ni los conocía. He sido un lector voraz de literatura, hubo un tiempo en que mi biblioteca se repartía equitativamente entre la literatura y la filosofía. Pero, sin darme cuenta, he dejado de leer literatura, escasos libros al año que se pueden contar con los dedos de una mano, comparado con las decenas de tratados, ensayos, biografías… Ha sido este un tema que me ha preocupado, o, más bien, me ha hecho pensar. La verdad es que lo que me sucede es que la literatura, así, dicho claramente, me aburre, no me llega, no es suficiente alimento para el cerebro. Es como si a un carnívoro lo quieres convertir en herbívoro. Hay un dato claro, realmente no dispongo de tiempo suficiente y entonces es cuestión de prioridades. Pero, me temo, que si dispusiese de más tiempo lo dedicaría a la lectura de ensayos que están en un segundo plano en mis intereses intelectuales.

        Y todo esto por qué. Por qué he dejado de leer literatura. Entre los que estábamos allí uno citó la última obra de Umberto Eco. Obra que, por cierto, compré el verano pasado, circunstancialmente, me había quedado sin la llegada de mis pedidos, cosa que es fácil que ocurra en verano. Pues bien, tenía este libro para tales ocasiones. Lo empecé, y le puse empeño, pero me aburrí, estaba ante uno de los mayores escritores del siglo XX y estaba aburrido. La verdad es que creo, sin criterio suficiente que esta obra El cementerio de Praga es peor que sus últimas tres novelas. El nombre de la rosa, El péndulo de Foulcoult y La isla del día de antes. Lo sorprendente es que estas tres obras las leí con una tremenda pasión. Y las leí en un largo periodo de tiempo, según las sacó el autor. Es decir que la última la ley a los treinta y pocos y la primera a los veinte, más o menos. Qué es lo que ha ocurrido.

        Pues creo que la respuesta está clara. La literatura habla a la sensibilidad, a la facultad del conocimiento que llamamos de la sensibilidad. La buena literatura hace que a través de la sensibilidad el autor se plantee cuestiones psicológicas, filosóficas, históricas, medite sobre la condición humana. Pero sobre todo la literatura lo entretiene y le proporciona el placer de la sensibilidad. La literatura no debe perseguir la evasión, a no ser que consideremos como evasión todo el mundo de la cultura, la huida de nuestro sufrimiento originario como diría Freud en El malestar en la cultura. La buena literatura, por sí misma produce placer y es precisamente porque habla a la sensibilidad. Pero la buena literatura no se queda ahí, señala más, quiere mostrar el mundo, la vida, la condición humana. Pero la literatura como arte sólo puede mostrar, de ahí que el lector se deleite con la literatura y ésta te lleve a la meditación. Pero ésta última sólo insinuada. Y es aquí precisamente donde encuentro el hecho de por qué cada vez leo menos literatura. Los tratados, las memorias, las biografías y sobre todo, el ensayo, se dirigen a la razón y a la sensibilidad. Un ensayo trata los temas desde la razón, pero tiene que conmover primero, es decir, que tiene que proceder de la sensibilidad. Por eso en un ensayo hay mucho de demostración y poco de mostración. El ensayo no pertenece al arte por mucho que se lo pueda clasificar como un estilo literario. El ensayo persigue el saber, de ahí que el ensayo, riguroso racionalmente y bello estilísticamente es la unión entre las facultades de la sensibilidad y la razón. Con razón dice Adela Cortina que toda razón auténtica es razón cordial. Es más, no se puede separar la razón del corazón. Lo que ocurre entonces es que la lectura de ensayos y tratados es el plato fuerte en el que encontramos lo que nos insinúa la literatura, pero sólo al nivel del mostrar. Desde luego que nunca hay tanto deleite en el ensayo como en la literatura. Pero la literatura, que siempre está ahí, como fondo, y aquí me refiero a los clásicos, que son los que han tocado alguna tecla de la condición humana, sólo muestra y no enseña. Su problema no es la verdad, sino la belleza y lo sublime. El nivel de enseñanza de la literatura es el de adentrarnos en los misterios de la condición del hombre, de la vida y del universo. Los cuentos infantiles abren el mundo al niño de lo posible y lo imposible, les ofrece los arquetipos cognitivos y afectivos que se han ido fijando filogenéticamente en nuestra evolución y que son los a priori de nuestro cerebro que nos permiten entender el mundo. Por eso la literatura en la infancia y en la juventud juega un papel formador importantísimo y casi imprescindible porque todavía no se tienen los instrumentos del análisis. Pero pasada cierta edad, o bien la literatura es un mero entretenimiento, un pasar el tiempo, ya digo que quizás toda la vida no sea más que eso mientras que dejamos nuestros genes asegurados, no es un desprecio a la literatura, o un deleite de la facultad de la sensibilidad, en este caso sólo para la buena literatura y los clásicos. Pero sin ningún afán de enseñar. Los temas sólo quedan sugeridos. La literatura es una expresión de algo que hay más abajo y es la realidad social y es ésta la que el análisis de los ensayos y tratados analizan aunando sensibilidad y razón. De ahí que cada vez lea menos literatura. Lo que se dice en un libro de trescientas páginas se reduce a un párrafo bien escrito, expresado y constatado. Por eso el ensayo me parece el mejor vehículo para aunar las facultades de la sensibilidad y la razón. Pero con la ventaja de que el ensayo, si está bien escrito, además de mostrar, demuestra. Su discurso es universal es un instrumento que deleita e ilustra. Y lo que hace falta es ilustración, no distracción. Y tras la ilustración la acción. Pero la literatura no mueve a la acción, sino a la contemplación, mientras que el ensayo mueve al diálogo, base de la democracia, a la crítica y, por último, a la acción.
               
  Juan Pedro Viñuela Rodríguez, profesor de Ética y Filosofía del IES "Meléndez Valdés". 

domingo, 12 de febrero de 2012

ALUMNUS DIXIT: “Esther y su mundo", Purita Campos.

   Esther es una adolescente que tiene dos hermanas: Carol, la mayor; y Laurita, la pequeñita. También están sus padres Cathy y Teo.
    Un día Cathy se puso enferma y la tuvieron que operar. Mientras tanto, Carol se va de viaje con su marido (Kerry) a Nueva York a trabajar. Después, Esther, la protagonista principal,  intenta conquistar a Juanito, su amor verdadero. Al final, su madre sale del hospital y Esther lo consigue.
    Me ha gustado porque el contenido del libro es muy romántico. Le pondría un diez como nota.
  
                                                                Adela Trigo García, alumna de 1º ESO A.
 
     Durante casi veinte años Purita Campos dibujó y creó las aventuras de Esther, que semana tras semana interesaron, divirtieron y conmovieron a varias generaciones de lectoras, de las que simpática pecosa fue la mejor compañera. “Esther y su mundo” contaba las historias de una adolescente y sus primeros flirteos con los novios.
     La serie recupera esas aventuras clásicas a partir de 2006 desde la primera página del año 1971 con la presentación de Esther, Rita, Juanito, Carol, Doreen y todos los personajes que dan vida a la gran historia de “Esther y su Mundo”.

CONCURSO LITERARIO "PROMOCIONANDO A DICKENS"

           
      El Área de Cultura y Formación del Excmo. Ayuntamiento de Villafranca de los Barros con motivo del bicentenario del nacimiento de Charles Dickens (7 de febrero de 1812) organiza el Concurso Literario Promocionando a Dickens.

       Bases:

1. Podrán concursar aquellos alumnos de secundaria que lo deseen, presentando un relato de dos folios como máximo a partir de un texto de Charles Dickens facilitado por el Área de Cultura. El texto debe ser inédito, original y no premiado en otros concursos.

2. La temática es libre.

3. La extensión máxima del texto será de dos folios mecanografiados por una cara.

4. Los relatos se presentarán en la Biblioteca Municipal sita en la siguiente dirección:

                Casa de Cultura - Biblioteca Pública Municipal Cascales Muñoz
                C/ Luis Chamizo, s/n – Villafranca de los Barros

5. Los originales se presentarán en un sobre sin firma o cualquier otro elemento que pudiera inducir a la identificación del autor, tan sólo se hará constar un lema o seudónimo que lo identifique y en un sobre cerrado ese mismo lema o seudónimo con nombre, apellidos, dirección, teléfono y centro educativo al que pertenece, datos que no se hará público hasta el final del concurso.


6. La admisión de relatos comprenderá del 6 de febrero al 24 de febrero del 2012 a las 20h.

7. El premio consistirá en una Tablet de 7 pulgadas y media.

8. El jurado estará compuesto por:

     Miguel Ángel García Domínguez - Director del Área de Cultura y Formación (Con voz pero no voto)
     Concha Morales Herrera - Responsable de la sala infantil.
     Elisa Gragera García - Responsable de la biblioteca municipal.
     Representante del Departamento de Lengua y Literatura del Colegio San José.
     Representante del Departamento de Lengua y Literatura del I.E.S. Meléndez Valdés.
     Representante del Departamento de Lengua y Literatura del Colegio Ntra. Señora del Carmen.

9. El fallo del jurado tendrá lugar entre los días 27 de febrero al 2 de marzo de 2012. El resultado se hará público a los diferentes centros participantes.

10. Los relatos no premiados no serán devueltos y serán destruidos la semana siguiente del fallo del jurado.

11. La presentación de trabajos a este concurso implica la total aceptación por sus autores de las presentes bases.


TEXTO:

<< Por la mañana, como de costumbre apareció la señorita Murdstone y me dijo que yo iría al colegio; lo cual para mí no era ninguna novedad como ella se creía. También me dijo que cuando me hubiese vestido, bajara al salón a tomar mi desayuno. Cuando llegué encontré a mi madre; estaba muy pálida y tenía los ojos rojos; corrí hacia sus brazos y le pedí perdón por hacerla sufrir tanto.

    -¡Oh David! –me dijo-. ¡Cómo has podido herir a alguien que te quiere tanto! Intenta mejorar, reza para que seas mejor. Te perdono; pero me pone tan triste, David, que tu corazón acoja sentimientos tan malos.

      Ellos la habían persuadido de que yo era un niño malvado y eso le dolía más que el hecho de que me marchara y lo entendí al momento. Intenté tomarme mi desayuno de despedida, pero mis lágrimas caían sobre mi pan con mantequilla y en mi taza de té. Vi que mi madre dirigía su mirada hacia mí algunas veces y entonces dirigía sus ojos hacia la vigilante señorita Murdstone, para luego bajar los ojos o mirar hacia el otro lado.

    -¡Aquí está el baúl del señorito Copperfield! -dijo la señorita Murdstone cuando se escucharon unas ruedas junto a la verja. Busqué a Peggotty con la mirada, pero no estaba; ni ella ni el señor Murdstone habían aparecido. En la puerta me esperaba mi viejo conocido, el
recadero; sacó el baúl y lo subió al carro.

     -¡Clara! -dijo miss Murdstone en su tono de amenazador.

       -Lista, querida Jane -contestó mi madre-. Adiós, David; te marchas por tu propio bien. Adiós, mi muchacho. Volverás a casa en vacaciones. Sé un buen chico.

      -¡Clara! -repitió la señorita Murdstone.
     
     -¡Bueno, bueno, querida Jane! - replicó mi madre, que me estaba abrazando-. Te perdono, hijo mío. Que Dios te acompañe.

      -¡Clara! -repitió la señorita Murdstone

      La señorita Murdstone se dignó acompañarme hasta el carro y decir que esperaba que me arrepintiera antes de que fuese demasiado tarde; entonces subí al carro y el perezoso caballo se puso en marcha >>

                                                            ("David Copperfield" Charles Dickens)


    Charles John Huffman Dickens nació el 7 de febrero de 1812, en Landport, Portsmouth (Inglaterra), en el seno de una modesta familia encabezada por los esposos John y Elizabeth Dickens. Charles tenía siete hermanos.
     A los dos años de edad se trasladó con su familia a Londres, después a Chatham. En 1821 regresó de nuevo a Londres para residir en Camden Town.
    Desde niño Dickens trabajó en una fábrica de calzados, sufriendo múltiples penurias económicas debido a la acumulación de deudas tras el arresto de su padre, quien trabajaba como funcionario de la Armada británica. Fue autodidacta y con el tiempo llegó a emplearse como taquígrafo en el Parlamento inglés, consiguiendo ganarse la vida como periodista parlamentario y articulista firmando con el seudónimo de Boz.
    También escribía por entregas "Los Documentos Póstumos del Club Pickwick (The posthumous papers of the Pickwick Club)" (1837), que causaron sensación en la época y le convirtieron en uno de los grandes novelistas británicos del siglo XIX.
   En el año 1836 contrajo matrimonio con Catherine Hogarth, la hija de George Hogarth, el director del periódico "Morning Chronicle", publicación en la que fueron apareciendo las entregas del Club Pickwick.
      La miseria que tuvo que sufrir en su infancia fue el principal cimiento de la materia de sus escritos, en donde de manera realista y con un tono agridulce y satírico, destaca por la plasmación y denuncia de la situación y ambientes de las clases más desfavorecidas en la sociedad victoriana.
     Entre sus inmortales novelas sobresalen títulos como "Oliver Twist" (1838), "Nicholas Nickelby" (1839), "Cuento de Navidad (A Christmas Carol)" (1843), "David Copperfield" (1849), "Tiempos difíciles (Hard Times)" (1854), "Historia de dos ciudades (A Tale of Two Cities)" (1859) y "Grandes esperanzas (Great Expectations)" (1860).
     Murió el 9 de junio de 1870 en Kent. Tenía 58 años.

     Charles Dickens es uno de los mejores novelistas jamás salido de Gran Bretaña, con una honda preocupación por las cuestiones sociales y el trato a los más desfavorecidos en plena eclosión de la Revolución Industrial, en especial la explotación infantil.
    Para lograr una mayor incidencia emocional suele intensificar sus novelas con aspectos melodramáticos y nostálgicos, perpretando con la riqueza de sus personajes (en ocasiones conscientemente caricaturizados) un imaginativo muestrario de la sociedad victoriana.
   Sus textos, de tonalidad lastimera, irónica o sentimental, y detallada descripción, son un valioso documento de la época, además de una muestra exquisita de su talento literario, como el expuesto en "David Copperfield" (1849), la historia de un niño que sufrirá múltiples infortunios tras el fallecimiento de su padre y el nuevo matrimonio de su madre con Mr. Murdstone.
   Se trata de una bildungsroman (novela de aprendizaje) con elementos autobiográficos del propio Dickens, narrada en primera persona por David Copperfield, quien rememora desde la madurez sus peripecias infantiles acontecidas a comienzos del siglo XIX, en una historia repleta de originales y diversos personajes, que exponen la habilidad y riqueza creativa de su autor para extremar con ingenio tipologías de la época, confrontadas en un maniqueísmo de intenciones moralistas.

sábado, 11 de febrero de 2012

II TERTULIA LITERARIA

   La segunda tertulia literaria tuvo lugar, como estaba previsto, el 7 de febrero. La concurrencia no fue excesiva en cantidad, pero sí en calidad.
  Se expuso una breve reseña biográfica de Josefina Aldecoa: nació en La robla (León), estudió Filosofía y Letras, se relacionó con la generación del 50 y se casó con Ignacio Aldecoa, fundó el colegio Estilo aplicando las ideas de la Institución Libre de Enseñanza, fue una mujer luchadora en un mundo difícil. Murió en marzo de 2011.
“Quería algo muy humanista, dando mucha importancia a la literatura, las letras, el arte; un colegio que fuera muy refinado culturalmente, muy libre y que no se hablará de religión, cosas que entonces eran impensables en la mayor parte de los centros del país”.
   Después entramos en un mundo lleno de ignorancia,  pobreza,  falta de libertad con  enseñanza y educación como superación; también  la muerte, la injusticia, el hambre, la libertad, las ilusiones, el enfrentamiento político en Historia de una maestra, estos y otros temas compartidos por los asistentes de la tertulia.
“Mis sueños, vapuleados como estaban, aún eran los de siempre. Educar para la convivencia. Educar para adquirir conciencia de la justicia. Educar en la igualdad para que no se pierda un solo talento por falta de oportunidades…”
“Aunque los dos veníamos de familias modestas, había un grado de inferioridad, un matiz de precariedad en todo lo que tocaba a la suya. Más pobres, más desamparados, más desvalidos que nosotros, pensaba yo. Una ternura protectora me embargaba cada vez que descubría el esfuerzo que había significado para Ezequiel llegar hasta aquel pueblo, hasta aquella escuela con su cama y su maleta por toda posesión y su título de maestro por todo futuro.”
“No empieces a engañarte con las palabras- le dije-. La libertad está ahí y hay que luchar por ella pero no empieces a conformarte con las palabras. Las palabras se gastan y pierden brillo. Los hechos no…”
“Reforma agraria, reforma sanitaria, reforma de la enseñanza. Las reformas discurrían por la tinta fresca, pero todavía no se veían señales de su realización…”



     La próxima tertulia será el martes 6 de marzo y libro propuesto es "El camino" de Miguel Delibes.
Daniel el Mochuelo intuye a sus once años que su camino está en la aldea, junto a sus amigos, sus gentes y sus pájaros. Pero su padre quiere que vaya a la ciudad a estudiar el Bachillerato. A lo largo de la noche que precede a la partida, Daniel, insomne, con un nudo en la garganta, evocará sus correrías con sus amigos…

     "El camino" es, por su amalgama de nitidez realista, humor sutil, nostalgia contenida e irisación poética no solo una de las mejores novelas de Miguel Delibes sino también, como señalara la crítica, “una de las obras maestras de la narrativa contemporánea”.

                                                                                  María José Donaire Pulido

miércoles, 8 de febrero de 2012

GANADORES DEL CONCURSO DE LOGOTIPOS PARA LA BIBLIOTECA "BIBLIOVALDÉS"

  Los ganadores del concurso de logotipos para la biblioteca de nuestro centro son:

1)  Manuel Gómez Sayago (3º B): primer premio. 

2)  Jessika Klein Hernández (1º Bachillerato D): segundo premio.


                                                                                                                            Enhorabuena.

LA EDAD MEDIA: DIFERENCIAS ENTRE EL MESTER DE JUGLARÍA Y EL CLERECÍA, GONZALO DE BERCEO, "LIBRO DE BUEN AMOR", LIRICA POPULAR, EL CANTAR DE MÍO CID Y EL ROMANCERO.

           He de reconocer que esta comparación entre los dos mesteres es un clásico en los temas de literatura medieval. Por supue...