domingo, 6 de mayo de 2012

REDACCIÓN SOBRE LA EXCURSIÓN A RIBERA DEL FRESNO



      El jueves 26 de abril fuimos de excursión a Ribera del Fresno los cursos de tercero de la ESO del IES "Meléndez Valdés". Todos llegamos al instituto aproximadamente a las nueve y cuarto, aunque algunos llegaron un poco más tarde. Estaba lloviendo mucho, por lo tanto, todos teníamos un paraguas en la mano. Cogimos el autobús, nos bajó en la Iglesia de “El Cristo” y allí esperamos a María del Carmen (la guía) y a Emérita. Nos separamos en dos grupos y la guía se fue con el otro grupo.

     
    En primer lugar, visitamos la Casa de la Cultura donde vimos un documental sobre la vida y obra de Juan Meléndez Valdés, hombre ilustre de este pueblo y que da nombre a nuestro instituto. Seguidamente, nos enseñaron otras estancias de la Casa de la Cultura como el sótano;  una sala con antiguos objetos de trabajo; un pequeño molino de aceite; una sala dedicada al Cerro de Hornachuelos y a La Vía de la Plata donde también pudimos ver un vídeo. Esta Casa de la Cultura perteneció a una señora llamada doña Alegría y fue su sobrino el que la donó al pueblo. Cuando salimos de allí seguía lloviendo. 

   Posteriormente,  María del Carmen, entre otras cosas,  nos enseñó la fachada de una casa que valía un millón de euros; una iglesia donde se encontraba la patrona de Ribera del Fresno; la Capilla de San Juan Macías y aquí nos contó varios milagros como el de la olla llena de arroz; la casa natal de Juan Meléndez Valdés y su busto. 

    Por último, regresamos a la Iglesia del Cristo y subimos al campanario. Con esto finalizamos la ruta, cogimos el autobús y nos fuimos de vuelta para Villafranca.
  
     En conclusión, esta ruta ha sido gratificante, a pesar de la lluvia, al visitar varias iglesias y casas que han pasado a la historia de la localidad vecina. Aunque el día fue lluvioso pudimos aprender un poco de la historia de Ribera del Fresno. Y todo ello gracias a la información que nos aportaban María del Carmen y a la profesora del centro, Emérita.

      Alumnos de 3º de la ESO B.

 

 

 

EXCURSIÓN A MADRID



   La noche del 27 de abril estábamos todos en la puerta del “Blues” esperando a que el autobús con destino a Madrid llegara. Cuando lo hizo, todos subimos corriendo.
 
    El viaje fue muy divertido y paramos para tomar el desayuno. Después, retomamos el camino y cuando llegamos a Madrid, nos fuimos directamente al Museo de Ciencias Naturales. Allí vimos grandes cantidades de animales disecados y tuvimos que cambiar de edificio para ver todo lo relacionado con la evolución humana y los minerales.
   Una vez terminada la visita al Museo, nos fuimos al centro comercial “Príncipe Pío” ya que la visita a “El Retiro” se suspendió debido a las lluvias. Después de comer aquí, dimos una vuelta por las tiendas, me compré dos polos, una camiseta y colonia para mi hermana. También vimos una tienda donde por cinco euros metías los pies en unas peceras cuyos peces te quitaban las pieles muertas y yo, por supuesto, los entré. Era una sensación agradable y de cosquilleo constante.
 
 A las cinco, volvimos al autobús para ir al teatro Lope de Vega donde se llevaría a cabo el esperado musical de “El Rey León”.  Fernando repartió las entradas y todos empezamos a decir el sitio que nos había tocado. A las seis menos cuarto ya estábamos todos dentro y cuando menos lo esperábamos, se apagaron las luces y salió la primera actriz cantando. Tras hora y cuarto de emoción y alegría llegó el descanso. Todos corrimos al servicio y yo me compré una Coca-Cola por 5, 50 euros que tenía un sabor especial. No sé si sería porque era de otra marca o por estar bebiéndomela en frente del musical que conmueve a todo el mundo.

    A las nueve menos cuarto acabó el musical y entre gotas de lluvia llegamos al lugar donde nos recogería el autobús para volver a Villafranca. En este viaje de vuelta estábamos todos muy cansados, pero no por eso dejamos de cantar y pasarlo bien. Paramos a cenar en el mismo sitio que por la mañana y esta vez la mitad de la gente estaba dormida y no tenía ganas de comer, no así los profesores a los que no se les quitó el apetito y siguieron comiendo. Cuando volvimos a montar, intenté dormirme, sin embargo, fue imposible ya que todo el mundo estaba hablando. Los profesores subieron algunas veces a ver como iba todo, sobre todo, Valero y Herminio que al parecer no confiaban mucho en nosotros.

    A las dos llegamos al pueblo, cuando bajamos del autobús todos los padres ya estaban allí y empezaron a hacer las típicas preguntas…¿Cómo lo has pasado?, ¿Estás muy cansado? Y la pregunta del millón… ¿Has gastado mucho dinero? Y así acaba el tan emocionante, esperado, cansado e irrepetible día.


               Víctor Manuel Cabrera Gordillo, alumno de 3º de la ESO  B.

sábado, 5 de mayo de 2012

MAGISTER DIXIT: CUARTETO PARA UN SOLISTA, JAVIER SAMPEDRO Y OLGA LUCAS



    Leo tremendamente entusiasmado y absorto el último libro de Sampedro (Plaza y Janés, 2011, Barcelona) en colaboración con Olga Lucas, periodista que lo entrevistó en otra ocasión  junto a Valentín Fuster en otro libro memorable por su sabiduría. En este caso se trata de una novela con un trasfondo de ensayo o  un ensayo novelado. Todo trascurre bajo una metáfora, la locura de un viejo profesor jubilado que habla, en sus supuestos delirios, con los cuatro elementos. Éstos le cuentan historias. Y en las historias está la realidad del mundo en el que vivimos y la imposibilidad de seguir así.

        Es curioso que Sampedro acuda a esta metáfora de la locura para anunciar verdades como puños, verdades evidentes que no pueden escapar al sentido común de los mortales. Pero es que la metáfora, a mi modo de ver, se invierte, es el mundo el que está loco. Esto me recuerda al título de otro libro de Billy Brand La locura organizada. Hemos caído en un delirio que nos lleva a nuestro propio fin, al caos civilizatorio que se nos avecina si no ponemos remedio. Y de eso es de lo que le avisan los cuatro elementos. El mundo, la humanidad, nuestros dirigentes están enfermos, deliran si quieren seguir por el camino en el que se han empeñado en seguir, porque, simplemente, eso no es posible por las propias leyes de la física. Hemos tropezado con los límites del planeta. Pero no es sólo el desconocimiento de los límites del crecimiento el delirio civilizatorio, sino la reducción de todo al mercado. Hemos vaciado de moral, política, derecho y valores a la sociedad. Nos hemos quedado sin emociones ni sentimientos. Por eso el delirio del viejo profesor jubilado no es más que un escape a las raíces culturales de la civilización occidental. El viejo loco delirante busca su identidad, como todo aquel que padece un episodio de locura, en sus orígenes culturales. Busca su identidad. Pero, a la vez, la identidad del viejo profesor es la identidad del mundo occidental.

        Los cuatro elementos que le hablan son los elementos inventados por los filósofos y físicos griegos por los que pretendían explicar toda la realidad: tierra, aire, agua y fuego. Estos elementos, formulados así, nos mantienen cercanos a la naturaleza, por eso son preferibles a los elementos de la nomenclatura actual que los fragmenta. De lo que se trata, no es, ahora, de buscar la verdad científica, a la que no se renuncia, como tampoco a la técnica, sino que se reclama una racionalización de su uso en consonancia con los sentimientos y no con el mercado. De lo que se trata es de buscar la identidad ético-política. Y eso es lo que hemos perdido desde la instauración del capitalismo para acá y, sobre todo, del capitalismo salvaje o sin bridas. La crisis que padecemos es una crisis final, una crisis que al ser global pone en jaque a todo el planeta. Pero de lo que se trata es de salvar a la humanidad con los valores conseguido, con todo lo positivo que ha adquirido en su historia y salvar a la naturaleza sin la que la humanidad es inviable.

        Por ello la cuestión es la recuperación de los ideales antiguos con los cuales nos identificamos en tanto que civilización y confrontarlos con los problemas modernos que se nos han planteado por nuestro propio crecimiento. Hemos de recuperar la relación inmediata con la naturaleza. La naturaleza provee, pero no es ilimitada. Hemos de recuperar el valor de la razón, el diálogo democrático que nos lleva a la igualdad ante la ley y a la igualdad de palabra. Hemos de recuperar los valores romanos que consiguieron hacer de la ética y política griega un sistema judicial, una reglamentación de la polis: el derecho romano. El derecho se nos presenta como lo que vertebra la vida social e institucional en todos sus ámbitos y nos sirve de garantía ante los abusos del poder y de los más fuertes. También tenemos en este recorrido al cristianismo. Algunos han querido hacer de éste la fuente originaria de occidente. Esto es un error, el cristianismo es un injerto en el árbol que comenzó a crecer en Grecia y que ya estaba muy desarrollado en Roma cuando se instaura y llega, previamente, el cristianismo. Es un injerto importante que durante cerca de mil años es la identidad de Europa, y que deja su rastro por doquier. Al cristianismo le debemos una ética que nos lleva a la idea de fraternidad a través del amor al prójimo, el cristianismo nos hizo posible, junto con la reflexión filosófica y el arte, la concepción de la igualdad de todos los hombres. No hay más que recordar aquí las discusiones de fray Bartolomé Las Casas sobre el derecho de los indios en tanto que personas. La Ilustración fue la gran apoteosis de la cultura occidental: el concepto de persona, de ciudadano, la tolerancia, los derechos del hombre y el ciudadano, el nacimiento de la democracia republicana… Todo ello nos lleva a la civilización occidental en su máximo apogeo. Pero ya en la Ilustración está el germen del totalitarismo. Cuando endiosamos a la razón y nos cegamos caemos en los totalitarismos que fueron inflados con los ideales románticos del XIX: el nacionalismo, el comunismo… Todo ello, junto con el endiosamiento de la ciencia, dieron lugar a la barbarie del siglo XX. Hoy precisamente vivimos uno de esos tipos de barbarie, la omnipotencia de la economía considerada como una ciencia que todo lo soluciona y a la que se reduce todos los demás ámbitos del saber. Esta concepción de la economía la ha asumido el poder político y éste ha sido absorbido por esta economía. Si a esto le sumamos que este poder ha producido un tipo de pensamiento antiilustrado, antimoderno, que reniega de la razón y de lo universal, pues nos encontramos con el pensamiento posmoderno que lo inunda todo y mantiene intelectual y sentimentalmente maniatado al ciudadano, rebajando a éste a la categoría de vasallo.

    Es necesario redescubrir nuestra identidad en el ideal inacabado de la Ilustración, con el reconocimiento de sus propios límites. Pero hoy en día nos encontramos con un problema nuevo surgido del capitalismo y es el de la relación con la naturaleza. El capitalismo lo reduce todo a mercancías. La cuestión es de valores, por eso la crisis es ético-filosófica. Tenemos que reconciliarnos con la naturaleza, tenemos que saber priorizar y recuperar los viejos valores que un día conquistamos y que fueron absorbidos por los hombres y que fueron un vehículo de emancipación. Hoy en día de nuevo somos esclavos, estamos sumidos en el valor de la mera mercancía el futuro depende de ese cambio de valores. Y yendo más allá del libro el futuro depende del fin del capitalismo, que, para que se sepa, no ha existido siempre, sí las mercancías, pero no la mercantilización de todo, incluyendo las relaciones humanas. Hasta que la izquierda no reconsidere que las relaciones de trabajo no son relaciones mercantiles (mercado laboral) no habremos recuperado los valores de la izquierda.

        Al final el médico no considera loco a su paciente. Considera que cuenta cosas interesantes, que los cuatro le dictan historias que incluso podría publicar. Que su delirio no es peligroso. Esto deja un sabor agridulce. El médico recomienda que, para que esté tranquilo y en diálogo con los cuatro, permanezca internado. Se reconoce el valor de las historias, incluso que no hay locura en su delirio, que es un delirio, para el viejo profesor, como diría Castilla del Pino, un error necesario para poder seguir viviendo. Pero toda esta situación nos deja el regusto de que se le está dando la razón como, con perdón, a los tontos, por tanto lo que se está dando es todo por perdido. Por un lado se nos ofrece una tabla de náufrago, pero por otro, se nos dice que quizás no nos lleve a ninguna parte o que no hay parte alguna.

      En fin, esta es la interpretación del final que a mí se me antoja y que está contaminada de mi pesimismo.

   Juan Pedro Viñuela, profesor de Ética y Filosofía del IES "Meléndez Valdés". 

jueves, 3 de mayo de 2012

IV TERTULIA LITERARIA: "Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores", Federico García Lorca.


     El tema de esta obra es el amor imposible que es una constante en la obra de Lorca; aquí el amor imposible de la protagonista:  “doña Rosita es la vida mansa por fuera y requemada por dentro”
Lorca nos muestra una mujer enamorada que necesita tiempo para comprender que el objeto amado sólo es una ilusión y a pesar de ello rechaza la cruda realidad. 
Expone la decadencia de la clase media de su época y pinta “el drama de la cursilería y de la mojigatería españolas”.
    Esta obra de arte muestra el símil de la protagonista con la "rosa mutábile" que crece y se desarrolla en un día y cuando llega la noche se caen sus hojas. En el primer acto alegría, color y juventud. En el segundo, la protagonista encerrada en sí mismo porque “no quiero enterarme de cómo pasa el tiempo”. Y en el último, la vejez, la muerte, el desamparo, pero a pesar de ello la dignidad y la valentía permanecen.
  
    Como en las lecturas anteriores, recomendamos al leer el libro: 
 
  1. Resumen del libro. 
  2. Descripciones de los personajes importantes.
  3. Temas o ideas que se plantean en él.
  4. Lengua: palabras cultas o vulgares, expresiones, puntuación, testimonios de personalidades, etc.
  5. Sacar pasajes, citas del texto que nos llame la atención para comentarlas.
  6. Reflexión personal de la obra.




                                  María José Donaire Pulido.
 
   Esta tertulia literaria se llevará a cabo el MARTES 8 de MAYO a las 17:00 horas en la biblioteca "Bibliovaldés". Estáis todos invitados.

LA EDAD MEDIA: DIFERENCIAS ENTRE EL MESTER DE JUGLARÍA Y EL CLERECÍA, GONZALO DE BERCEO, "LIBRO DE BUEN AMOR", LIRICA POPULAR, EL CANTAR DE MÍO CID Y EL ROMANCERO.

           He de reconocer que esta comparación entre los dos mesteres es un clásico en los temas de literatura medieval. Por supue...